MI DULCE CANTOR…(Rima Jotabé vereal)

Tesoro de mi alma cuando tú partiste
todo estaba triste, todo estaba triste,

pues cual un manto de negro terciopelo
y como mal presagio que anunció duelo
sobre lágrimas de enlutado pañuelo,
se oscureció el cielo, se oscureció el cielo.

Tu voz calló cual címbalo silenciado,
mi cantor amado, mi cantor amado.

Y la alegría plena en mí ya no existe
desde que emprendiste inalcanzable vuelo
corazón alado, corazón alado.

INGRID ZETTERBERG 

Dedicado a mi amado
Camilo Sesto

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Nota: La rima Jotabé vereal consiste en escribir
un hemistiquio con cesura en el verso final de cada
estrofa. Y los dos hemistiquios deben repetirse
tal como se muestra en este poema. 
(Deben ser 12 sílabas poéticas cada verso).

¡PARTIÓ TAN SOLO!

Con su corbata
de brillante raso
y su triste mirada
se quedó en el pasado.
¡Ay cómo me duele
su andar en el ocaso!
y el temblor de sus manos
me conmueve.

El azul prusiano
de su mirar
me va lacerando,
es cual un inmenso mar
de tristeza,
y mientras está hablando
su voz se quiebra.

Ya la muerte cabalgaba
muy cerca;
se ausentó su reir
y en el eco de sus palabras
se mecía mi sufrir.

¡Partió tan solo!
envuelto en el silencio,
sin cantares ni lloros.
Dentro de mí yo lo siento,
me acompaña parsimonioso...

Es de espíritu suave,
su esencia es pura
como el canto de un ave,
y yo lo amo con ternura.

Sus cenizas ya descansan
en la flor del camposanto,
allí donde el viento frío
extendido cual un manto
cubre todo como un río
de dolor y de quebranto.

Su voz profunda e intensa
se me ha quedado en el alma
y es mi dulce recompensa
después de tantas lágrimas.

Y de pronto comprendo
que un amor espiritual
es un gozo eterno
y que ya ningún mal
podrá apagar este fuego.

INGRID ZETTERBERG

De mi poemario
"Joyas de mi alma"

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