SE DETUVO LA OVACIÓN

Se apagó la voz
de aquel que pregonaba
el amor.
Y cual un lienzo oscuro
ha caído el telón.
No han vuelto sus pasos
sobre la senda de la vida,
y una guitarra en la noche
desgarró sus cuerdas
cual lágrimas infinitas.
Se silenció la voz
de aquel que llevaba alegría
con sus florituras
a las almas heridas.
Y se detuvo la ovación.

Las butacas quedaron vacías,
ya no alumbra el cantor
a las multitudes que atraía.
Otras voces vendrán,
otras melodías.
Pero ninguna será
como  aquella voz
que mantuvo por décadas
mi alma encendida.

INGRID ZETTERBERG

Dedicado a mi amado Camilo Sesto

De mi poemario 
"Joyas de mi alma"

Derechos reservados
Safe Creative Cta. 1006080193112

DE LA CABEZA A LOS PIES

Tu pelo,
ondas suaves
que se mecen graciosas
sobre tu cuello.

Tus ojos,
todo el azul grisáceo
de un apacible océano.

Tu boca,
que travieso muerdes,
sensual y carnosa,
guarda una risa breve
muy queda,
que a mi oído deleita.

Tu voz,
tan viril y profunda
que seduce mi solitaria vida.

Tus brazos,
tan prestos a envolverme
en dulces osadías.

Tus manos,
caricias infinitas,
que una madrugada
me tendieron lazos.

Tu porte elevado,
y tus pies
que me llevan a seguir
tu sombra y tu halo.

Todo tú...
vives atado a mí.

INGRID ZETTERBERG

De mi poemario
"Joyas de mi alma"

Derechos reservados
Safe Creative Cta. 1006080193112