NADIE COMO TÚ

¿Dónde estás mi pequeño niño
que arrullarte quisiera
y hacerte dormir
en mi regazo silencioso.?

Deslizar mis besos
sobre tu frente de alabastro
mientras los ángeles
entonan un triste canto,
bajo el árbol de cerezos.

¿Dónde estás amado hermano?
Joya arrancada al viento,
consolación que viaja desde tu voz
hasta mis brazos.
Eres tú mi medicina
cuando el llanto se hace amargo.

Nadie como tú
para acariciar mis miedos,
para prepararme refugio
entre los pliegues de tu cuello.

Y de pronto la sanidad
en mi alma descansa,
porque tú y yo somos uno, mi niño,
de aquí hasta la esperanza
de nuestro albo encuentro
en la eternidad.

INGRID ZETTERBERG

Dedicado a mi amado Camilo Sesto

De mi poemario
"Joyas de mi alma"

Derechos reservados
Safe Creative Cta. 1006080193112

DETRÁS DE TU SILENCIO

El lago
en mansedumbre
mecía tu alma, hermano.

En el regazo de tibias aguas
te he visto descansar
entre mariposas doradas.
Y la mano de Dios
ya enjugaba tus lágrimas.

Cual alondra se posó
en tu pecho
la calidez de sus dedos
y nos sanó a los dos
de una angustia acerba,
de un insano dolor.

Melodías resurgen
envueltas en aromas dulces
y te las envío
cual blancas palomas
hacia tu alma sedienta
de paz...
Esa paz de la cual
ya estamos bebiendo
tú y yo.

Hermano, ay hermano
se me va el espíritu
en pedazos
detrás de tu silencio,
pero te he jurado porque te amo,
que ya no beberás
mi amargo llanto.

Que habrá repique de campanas
resonando
entre el mar de distancia
que aún nos separa,
y que un día no tan lejano
me aguardarás al final del túnel
para unirnos en un abrazo
eterno,
y como dos niños
jugaremos
en los azules prados
de luz y sabiduría.

Espérame hermano
que aún hay puertas de duelo
que en la oscura vía
debo ir cerrando.

INGRID ZETTERBERG

De mi poemario
"Joyas de mi alma"

Derechos reservados
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